El medio
¿Qué debe procesarse?
La viscosidad, el contenido de sólidos o la sensibilidad a la temperatura influyen en el comportamiento de un producto durante la agitación. Determinan el aporte de energía necesario, las fuerzas de cizallamiento admisibles y los requisitos de la tecnología de agitación.
La tarea de agitar
¿Qué se quiere conseguir?
Ya se trate de homogeneización, suspensión o intercambio de calor, cada tarea de agitación plantea exigencias diferentes en cuanto a caudal, aporte de energía y control del proceso. Esto constituye la base para seleccionar la tecnología de agitación adecuada.
El contenedor
¿Dónde tiene lugar el proceso?
El diámetro, la altura y los elementos internos influyen considerablemente en el comportamiento del flujo en el depósito. Por lo tanto, unos parámetros de agitación idénticos en recipientes diferentes pueden dar lugar a resultados completamente distintos.
El agitador
¿Cómo se genera el movimiento?
El agitador determina en gran medida cómo se introduce la energía en el proceso. En función de la geometría, se crean diferentes perfiles de flujo, que tienen un efecto directo en la calidad de la mezcla, la distribución de los sólidos y el aporte de energía.
Nota: Sólo unos pocos milímetros de diferencia en el diámetro modificarán notablemente la velocidad circunferencial y, por tanto, el comportamiento del proceso.
La velocidad
¿Cuánto ejercicio es necesario?
La velocidad influye en el aporte de energía al proceso. Sin embargo, el efecto real depende del medio, el recipiente y el agitador, y puede variar mucho según la aplicación.
La manipulación
¿Cómo es la producción diaria?
La mejor solución técnica sólo tiene sentido si también puede utilizarse eficazmente en el día a día. Durante el proceso de selección deben tenerse en cuenta los cambios de contenedor, el esfuerzo de limpieza, la ergonomía y la disponibilidad de una carretilla elevadora o una grúa.
Las condiciones ambientales
¿Qué condiciones marco deben cumplirse?
Las zonas ATEX, los requisitos de higiene, la presión positiva o negativa, las temperaturas o los medios agresivos influyen notablemente en el diseño de un agitador. La tecnología no solo debe adaptarse al proceso, sino también al entorno.