La mezcla de sólidos consiste en mezclar uno o más componentes sólidos, como polvos o granulados (materiales a granel). Este proceso se utiliza con frecuencia en la industria cerámica, de materias primas, de materiales de construcción, farmacéutica, cosmética, de piensos y alimentaria. Algunos ejemplos son la producción de mezclas de té, sopas secas, muesli, fertilizantes o pigmentos.
Mezclar sólidos no es una cuestión de convertir sustancias. Se trata más bien de producir una calidad de mezcla previamente definida. Además de la calidad de mezcla, es importante que el proceso de mezcla sea lo más corto posible por razones de energía y costes. Para conseguirlo, los valores de la prueba de laboratorio deben transferirse a plantas de producción más grandes (scale-up). Los ensayos también son fundamentalmente útiles porque las propiedades de los sólidos a granel varían mucho y pueden verse influidas por muchos factores.
